Carolina Herrera tenía mucho para ofrecer al mundo de la moda, y definitivamente lo probó una y otra vez desde sus comienzos como diseñadora. Nacida en Caracas, Venezuela, Herrera busca que sus prendas sean de una complejidad disfrazada de simpleza, y en ellas no pueden faltar los colores y la luz. Su línea se distingue por la conjunción de dos características difíciles de unir en la moda femenina: comodidad y sofisticación. Es por eso que Herrera no se limitó a los diseños de alta costura; en el 2001 lanzó una línea de ropa más casual y accesible.
Por otro lado, Carolina Herrera incursionó en la perfumería, donde también se ganó un lugar entre los mejores con su fragancia ‘212’, famosa en todo el mundo.
Para la temporada Primavera/Verano 2009-2010 Carolina Herrera presenta una colección inspirada por los dibujos encontrados en los cestos japoneses. Los colores que se imponen son el ámbar, el caramelo y el rosado. En cuanto a las prendas, las chaquetas quedan ajustadas a la cintura y se combinan con shorts. Entre los géneros usados destaca el lino.
Actualmente la hija de Carolina Herrera, también Carolina, continúa con la tradición iniciada por su madre y añade su propio toque de elegancia a la marca.