Sobre parte de las costas que Ecuador tiene sobre el Pacífico se encuentra Manta, uno de los puertos más importantes del país.
Bañada por aguas azules y rodeada de suaves elevaciones montañosas, Manta es una ciudad turística. Sus playas e infraestructura atraen a miles de turistas de todo el mundo cada año. Los Esteros, El Murciélago, Tarqui y San Lorenzo son algunos de los balnearios más destacados de Manta.
Antiguamente, Manta se destacaba sólo como una gran ciudad portuaria. A sus costas llegaban embarcaciones del mundo entero y también partían desde allí otras. La exportación de atún, por ejemplo, era una de las actividades que sostenía la economía del lugar. Hoy, el turismo se ha sumado a la lista de industrias que alimentan Manta.
Amplias playas de arenas blancas y un mar azul profundo atraen a gran parte de los turistas que llegan a Ecuador. Además, Manta es sede de varias competencias deportivas. El surf y el ski acuático son dos de los deportes más practicados en este rincón de Sudamérica.
Habitada por aproximadamente doscientas mil personas, Manta era sede de Incas y Mantas, aborígenes de la región. Hoy, este sitio hace valer su pasado y dicha condición puede apreciarse en cualquiera de sus calles. Manta ofrece decenas de tours y visitas guiadas para conocer la historia de una ciudad de esencia aborígen.
Manta se caracteriza, también, por tener una de las más "amplias" noches del Ecuador. Lejos se encuentra esta ciudad de ser un sitio pequeño, que sólo basa sus cualidades en la naturaleza. Manta ofrece restaurantes, bares, pubs y discotecas evidenciando que es una urbe pensada y preparada para el turismo. Los jóvenes ecuatorianos encuentran en Manta un sitio ideal para el encuentro y la diversión con sus pares.