En el corazón del Mar Caribe se encuentra Roseau, capital de Dominica, una isla con paisajes típicos de la región.
Poblada por aproximadamente diecisiete mil habitantes, Roseau es una ciudad propiamente caribeña. Bajos edificios, algunos modernos y otros herencia de la colonias británica y francesa, se combinan con ese mar azul que atrae la mirada de cualquier viajero. Todo en el marco de altas montañas cubiertas de verde vegetación.
Si bien la isla donde hoy se desarrolla Dominica fue descubierta por Cristobal Colón fueron los franceses quienes desarrollaron allí su colonia. Hoy el legado cultura de Francia puede verse en las calles de Roseau. Algunas construcciones evidencian el paso europeo por estas tierras.
Antiguamente, la ciudad de Roseau tenía como única fuente de ingreso la exportación de frutos tropicales. Hoy, el turismo se ha convertido en la vedette de la economía local. Miles de extranjeros llegan cada año a estas tierras en busca de las mejores playas del Caribe. Muchos de ellos arriban mediante cruceros, que tiene como parada "obligada" esta pequeña urbe.
La Catedral católica, el Antiguo y el Nuevo Mercado, y los Jardínes Botánicos son también algunos de los atractivos de Roseau. Este sitio no sólo se caracteriza por sus playas de aguas cálidas y sus particulares edificios. Sino también por los espacios verdes que posee a lo largo y a lo ancho de su estructura. Roseau es considerada una de las ciudades capitales más ordenadas y prolijas de la región Caribe.
Como ocurre en la mayoría de las ciudades en las Antillas, Roseau cuenta con una amplia oferta hotelera y gastronómica. La llegada constante de turistas de Europa y Norteamérica ha generado un rápido y fuerte crecimiento en cuanto a lo que a infraestructura se refiere. Aquí, el viajero puede disfrutar de la más plena naturaleza del Caribe mediante el más moderno confort.